El Rey y la Reina

No bajan del pedestal y están de Shoping por las Gobernaciones e Intendencias

Nombre: Mongol

16 enero 2006

de La Nación

(Es un artículo copiado del diario La Nación ? del día martes 15 de nov. de 2005)

En la Argentina, la violencia tuvo dos caras

Fueron 702 personas asesinadas por los terroristas en los años setenta; entre ellas, 116 eran civiles

El documento emitido por el Episcopado argentino provocó la reacción de quienes apoyan al Gobierno por varios de sus puntos. Uno de los principales párrafos criticados por el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, y por allegados a la Casa Rosada tuvo que ver con la advertencia de la Iglesia sobre la visión parcial que se estaría mostrando sobre lo ocurrido en los años 70.
En el Gobierno no hubo hasta el momento ninguna condena por los crímenes provocados por las organizaciones terroristas que intentaron llegar al poder por las armas, siguiéndose la línea de guerrillas urbanas y rurales que asoló a América latina.
Fueron 702 personas las asesinadas por las diferentes bandas subversivas, cuyas principales columnas de combatientes se identificaban con los Montoneros y con el Ejército Revolucionario del Pueblo ( ERP).
De esos 702 ciudadanos muertos en acciones terroristas, 116 fueron civiles, entre los que se incluye a 36 empresarios y 17 gremialistas. La mayor cantidad de bajas las sufrió la policía bonaerense, que perdió a 230 de sus hombres en atentados y emboscadas. La Policía Federal tuvo 107 muertos; entre ellos, los comisarios Alberto Villar y Eliseo Alberro.
Las Fuerzas Armadas perdieron a 118 hombres, con grados que demuestran que habían sido en su mayoría elegidos como blancos de los terroristas. Así cayeron en el Ejército dos generales de división, cuatro generales de brigada y quince coroneles; dos vicealmirantes y dos capitanes de navío de la Armada, y un brigadier y cuatro comodoros de la Fuerza Aérea. Prácticamente todos esos asesinatos se produjeron antes del golpe militar de marzo de 1976 y contribuyeron a crear el clima que derivó en la posterior represión.
Montoners, por ejemplo, se hizo conocer con el secuestro y asesinato del ex presidente Pedro Eugenio Aramburu el 29 de mayo de 1970. Entre 1971 y 1972, ERP y Montoneros se especializaron en el copamiento de comisarías de pueblos para asaltar a voluntad entidades bancarias. Se considera, además, que entre 1973 y 1975 las organizaciones terroristas consiguieron unos 80 millones de dólares mediante secuestros.
En septiembre de 1973, Montoneros asesinó al secretario general de la CGT José Ignacio Rucci; tres meses antes, las diferentes bandas de la izquierda y de la derecha peronista se enfrentaron en Ezeiza con un saldo de cientos de muertos. Además de varios intentos de copamientos de unidades castrenses, en 1975, en Tucumán, hubo 37 combates abiertos entre patrullas militares y columnas terroristas.